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Pablo Benito - La capacidad de asombro es el anticuerpo de una sociedad para reaccionar ante el avasallamiento de derechos y ajuste de sus obligaciones. Santa Fe Ciudad sociedad está siendo apaleada, en ese sentido, por la Santa Fe Ciudad gobierno. A dos semanas de que muchos santafesinos vean, nuevamente, sus casas y calles inundadas por una lluvia de mediana intensidad, observamos atónitos la publicación de lo que será un verdadero “robo a radar armado”. Y es la confesión de parte la que nos asombra con su contundente afirmación. Informa el “Gobierno de la Ciudad” que desde mañana aplicará multas por exceso de velocidad en Costanera y AA del Valle al 8900. Se decidió esto luego de comprobar que en 40 días de prueba se pudieron detectar 30.000 violaciones a la velocidad máxima establecida por parte de los automovilistas, en la Costanera. Evidentemente, ante tamaño dato de la costumbre hecha rutina y que no son faltas excepcionales sino que son la regla, una política de gestión tiene opciones. a) Reprime y castiga las posibles 30.000 in conductas viales con multas de un promedio de $ 2.000 c/u. Con lo que estaríamos hablando de 22.500 faltas mensuales, 45 millones de recaudación y un total de 450 millones de pesos anuales... solo en Costanera (esta es la opción informada de ayer para ahora b) Sube la máxima velocidad permitida, que desde hace décadas es de 50 km/h en Avenidas y 20 km/h en calles interiores a valores de mayor probabilidad de cumplimiento y que no arriesguen la circulación vial (60 km y 30 km respectivamente). c) Si se considera un peligro para los ciudadanos, se aplican correctivos como semáforos, lomos de burro o adoquinado como ocurre en las costaneras y paseos de toda la Argentina (Paraná, Rosario, Rafaela, Córdoba, Mendoza, etc.) Pero no, el concepto recaudacionista del “progresismo” es detectar la inconducta, no impedirla. ¿Por qué? Simplemente porque son burócratas que salen más caro al vecino, por un mismo o más bajo servicio prestado. Así, el Estado municipal presupuesta gastar 60 % más en 2010 que en 2009. En 2009 gastó un 8 % más que en 2008 y, en 2008, 30 % más que en 2007. En síntesis, la burocracia municipal, es el servicio a la cabeza de la inflación, con un aumento del 247 % en dos años y días. Sin entrar en detalles, que acrecentarían la brecha, un Intendente que le “costaba” a la Ciudad digamos $ 100 hoy le sale $ 347. Mientras que la inflación no fue más del 40-60 %, en igual periodo, calculada por las más interesadas de las consultoras privadas. Los "Universitarios" son bastante más caros por lo cual se supone han hecho más obras, cumplen con el alumbrado público, la limpieza, la acción social, bajaron el desempleo, la ciudad no se inunda, aprobaron la incursión del municipio en seguridad, educación y salud como lo prometieron y los "aron" continúan. ¿Son caros pero mejores?
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